Autor : Santiago Riomalo Clavijo Foto : Jose Gómez Cuando se vive en una ciudad pequeña de Colombia, una llamada puede arruinar la fiesta que se está armando desde hace meses. “El que nos alquiló el sonido me dijo que los equipos venían de otro municipio, y que el carro se había accidentado”, cuenta Juan José Muñoz, aka Moncayo, cofundador del colectivo Sonidos Urgentes Resistentes: S.U.R. “Dijo que estaba a tres horas del lugar del evento, que apenas llegara solucionaba el problema”. La solución fue conseguir otro sistema de sonido. Pero el colectivo sacó adelante su primera fiesta electrónica en Pitalito, Huila, un departamento al suroccidente del país. Esta es una de las tantas variables que deben sortear colectivos gestados en ciudades pequeñas de Colombia si quieren sobrevivir en la maleza de la autogestión. Un país que por factores como el conflicto interno y la desigualdad, acumula a un grueso de la población en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, las únicas urbes que, para 2018, sobrepasaban el millón de habitantes. En ese panorama central se mueven Moncayo de Pitalito, Jose Gómez, aka Zemög, de Pereira y José Daniel Muñoz de Mocoa. Jóvenes que, aunque han tenido que migrar por momentos
This content is restricted to site members. If you are an existing user, please log in. New users may register below.